El inefable Dylan Pacer cuidaba mucho de su cuerpo. Corria 10 kilometros por dia, iba siempre al peluquero y tomaba mucho sol.
Un dia se miró al espejo totalmente desnudo: estaba totalmente bronceado, pero aun le faltaba una parte: esa parte.
Al momento se fue a la playa, se abrio la bragueta, se tapó con arena (excepto esa parte) y su partecita mas valiosa ya estaba al sol.
Al rato, pasaron dos viejas, de esas chusmas de barrio que usan malla negra y parecen orcas.
Una no tomaba sol porque Greenpeace ya la habia devuelto al mar 4 veces.
La mas gorda, al comprobar esa cosa que salia de la arena, dijo:
-¡No hay justicia, Paca!
-¿Porque lo dices, Pepa?
-Mira esto: a los 20 me daba curiosidad; a los 30 me daba placer, a los 40 tenia que pedirlo, a los 50 tenia que pagarlo, a los 60 rezaba por el, a los 70 los extrañaba, y ahora a los 80 ¡¡¡crecenen el piso y por lo gorda que estoy no me puedo agachar!!! ¡¡¡Esto no es justo!!!
Mostrando entradas con la etiqueta Verano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Verano. Mostrar todas las entradas
1 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
